Para el Centro Universitario Don Bosco es un orgullo contar con estudiantes comprometidos con el esfuerzo y la dedicación, sin duda un premio merecido tras estos años de estudio.
Greisi Johana nos dice que «recibir para mí el premio extraordinario es un honor, es una recompensa al esfuerzo, a la constancia, al desvelo, al valor, al amor por la Educación Social, y claramente a todas las personas que han formado parte en estos cuatro años del grado de educación social en el Centro Universitario Don Bosco, compañeros, compañeras, docentes, y especialmente a mi familia, no he podido tener mejor equipo de camino.
Estoy completamente orgullosa de mí, dedico este premio a la Educación Social, porque mi mayor objetivo al empezar aquel septiembre de 2019 siempre ha sido poder ser una de las mejores educadoras sociales, con el fin de poder aportar mi granito de arena a la sociedad, y este premio es una gran señal de que voy por buen camino.»
Por otro lado, Eva María Sánchez Mateos nos dice que «es un placer recibir este premio, que para mí significa el reconocimiento al esfuerzo diario realizado durante los cuatro años inolvidables de duración del grado. Cuatro años en los que, gracias a mi familia, a todos y cada uno de los profesores del CES Don Bosco, al personal de administración y servicios, a los centros de prácticas y por supuesto, a mis compañeros de clase, de los cuales algunos se han convertido en familia, he podido formarme como pedagoga, crecer personal, académica y profesionalmente, y trabajar en el lugar donde realicé las prácticas de último año, dedicando mi día a día a la formación de niños y adolescentes con discapacidad intelectual. En definitiva, un sueño cumplido.





